SEO
Rediseñar la web sin perder el posicionamiento
La web nueva es más bonita y las visitas se han caído a la mitad. Pasa más de lo que parece, y casi siempre por el mismo motivo.
30 de mayo de 2026 · 8 min de lectura
Google no indexa webs: indexa direcciones. Cada página que tenías es una entrada en su índice, con su historial. Si en el rediseño esa dirección cambia y nadie le dice a dónde ha ido, la entrada muere y con ella las visitas que traía.
Paso 1: la lista de lo que hay
Antes de tocar nada, hay que tener la lista completa de direcciones actuales. Se saca del sitemap, del propio servidor y de Search Console. Si la web vieja ya no responde, se puede pedir el sitemap por IP al alojamiento antiguo antes de apagarlo.
A esa lista se le cruza cuáles reciben visitas de verdad. Normalmente el veinte por ciento de las páginas se lleva casi todo el tráfico, y ese veinte por ciento es el que no se puede fallar.
Paso 2: una redirección por página, no todas a la portada
El atajo de mandar todo lo antiguo a la portada es el error más caro del sector. Google lo interpreta como que ese contenido ha desaparecido y trata la redirección como un error suave.
Lo correcto es una redirección permanente de cada dirección antigua a su equivalente nuevo. Y cuando no hay equivalente, a la página de la categoría que más se le parezca.
Paso 3: comprobar antes de apagar
Con la web nueva ya publicada, se recorre la lista entera comprobando que cada dirección antigua responde con un 301 y acaba donde debe. Es un rato de trabajo aburrido y es exactamente donde se decide si el rediseño sale bien.
Cuidado con los acentos y con las barras finales: una regla escrita con la tilde puede no dispararse nunca y devolver un 404 disfrazado de redirección.
Qué es normal que pase después
Aun haciéndolo bien, es habitual una bajada durante dos o tres semanas mientras Google vuelve a rastrear y a recolocar. Si al mes y medio no se ha recuperado, el problema no es el tiempo: hay algo mal en las redirecciones o en la estructura nueva.
Preguntas rápidas
¿Cuánto tarda Google en asimilar el cambio?
Entre dos semanas y dos meses, según el tamaño del sitio y la frecuencia con la que se rastree. Subir el sitemap nuevo en Search Console el mismo día del cambio acelera bastante.
¿Se pueden mantener las direcciones antiguas?
Sí, y cuando son razonables es la opción más segura: cero redirecciones, cero riesgo. Solo conviene cambiarlas si están mal formadas o si describen algo que ya no existe.